Fedor Mazuranic, Breve Historia
de la Nación croata,
Capitulo XXXII
REACCIONES
INESPERADAS
Al ocupar Venecia la costa de
Dalmacia, su clase dirigente penso que la poblacion croata de las tierras e islas
se someterian sin protestas a la autoridad de la Republica de San Marcos. La realidad
fue bien diferente.
En toda la region ocupada por los venecianos ocurrian
con mucha frecuencia motines y alborotos provocados por la oprimida poblacion
croata. El mas grave de ellos fue el levantamiento popular que estallara en 1524
en la isla de Hvar. Durante todo un aòo las guarniciones ocupadoras de
la isla, reforzadas con tropas que les fueran enviadas por el gobernador veneciano
residente en Zadar, lucharon con los insurrectos sin poder vencerlos. La isla
fue pacificada solamente despues que la Serenisima Republica cedio a los reclamos
de los levantados otorgando a los islenios permiso de formar sus propias asambleas
que defendieran sus derechos.
A fines del siglo XV, cuando Bosnia y Hercegovina
pasaron a ser dominios del sultan, mas de un croata de fe cristiana de aquellas
comarcas, desconforme con su posicion de inferioridad en un ambiente predominantemente
islamico, emigro a las vecinas regiones en poder del ban de Croacia. Fue similar
el caso de los croatas de Dalmacia, donde los venecianos extendian cada vez mas
sus dominios oprimiendo y persiguiendo a la poblacion local. A los refugiados
de las referidas zonas las daban el nombre de uskok.
En los primeros tiempos,
los uskok se radicaban en los alrededores de la fortaleza de Klis, cerca de Split
en Dalmacia, donde las autoridades les regalaban propiedades, asignandoles en
cambio la tarea de defender la costa maritima de sus antiguos enemigos venecianos.
Pero en 1537, cuando los osmanlies, apoyados por Venecia, conquistaron la nombrada
fortaleza, los uskok tuvieron que abandonar sus hogares y retirarse, junto con
sus familias, a la ciudad portuaria de Senj y sus alrededores.
Alli, las autoridades
les dieron el encargo de defender, al mando de su voivoda (capitan) dicha ciudad.
Pero, los uskok no se conformaron con el papel de defensores de una plaza fuerte
que por su situacion geografica en la opinion de ellos nunca seria atacada, maxime
considerando que ellos mismos levantaron en una colina cercana su propio baluarte
denominado Nehaj -que aun hoy sigue desafiando los embates del tiempo - y que
en aquel entonces era poco menos que inexpugnable.
Llenos de rencor que guardaban
a los osmanlies y aun mucho mas a los venecianos - cristianos como ellos mismos-
por los agravios y perjuicios sufridos, ardian de deseo de vengarse. Fue por eso
que -quebrantando la disciplina militar y pese a la prohibicion de las autoridades
- formaban partidas que atacaban a sus enemigos por tierra y por el mar trayendo
a Senj prisioneros y botin. Con gran audacia agredian con sus pequeòos
pero veloces botes las galeras venecianas haciendo estragos entre sus tripulantes
y hundiendolas.
Los descendientes de esos guerrilleros terrestres y maritimos
siguieron los pasos de sus mayores. Y no es de maravillarse que asi fuera, puesto
que sus tierras ancestrales seguian bajo la ocupacion extranjera.
Lo que al
principio fueron acciones aisladas, se convirtio con el tiempo en un verdadero
conflicto belico - denominado por los historiadores modernos "La Guerra de
los Uskok". Esta guerra duro hasta la segunda decada del siglo XVII.
El daòo que los uskok causaban al comercio veneciano era enorme, y no menos
grande era el miedo que les tenian los tripulantes y pasajeros de las naves de
la Republica de San Marcos que navegaban por el Adriatico. "Que Dios te proteja
de la mano de Senj!" solian decirles los parientes y los amigos al despedirse
de ellos.
A pedido de Venecia, las grandes potencias europeas - Espaòa
y Francia - ofrecieron sus buenos oficios. Presionaron a la corte de Viena, a
fin de que el emperador - que a la vez era rey de Croacia- tomara cartas en el
asunto. El monarca accedio al pedido de los espaòoles y franceses. El respectivo
convenio se firmo en 1617 en Madrid; el rey Matias de Habsburgo hizo trasladar
a los uskok y a sus familias al interior de Croacia y mando quemar sus embarcaciones.
Fedor
Mazuranic, Breve Historia de la Nación croata,
Capitulo XXXIII
TREINTA
ANIOS DE LUCHAS Y DESTRUCCIONES
Al
acercarse el fin de la segunda decada del siglo XVII, la rivalidad entre los protestantes
empeòados en propagar la doctrina de Lutero y los defensores de la fe catolica
tradicional, amenazaba con provocar en cualquier momento un conflicto armado.
Tal conflicto se inicio en 1618 a consecuencia de un insolito incidente.
En
Praga, capital de Bohemia, un grupo de protestantes pertenecientes a la nobleza
checa penetro en el palacio real y defenestro (es decir, arrojo por la ventana)
a dos representantes del emperador Matias II de Habsburgo, a quienes acusaban
de que por culpa de ellos el monarca habia mandado cerrar una iglesia protestante
y demoler otra.
A raiz de ese suceso se formaron dos bandos: los protestantes
checos y alemanes de un lado y los catolicos - entre ellos los croatas - por el
otro. Al frente de los catolicos estaba el nombrado monarca.
Los checos fueron
los primeros en comenzar las hostilidades. Pero la suerte les fue adversa: en
1620 en la batalla de la Montaòa Blanca cerca de Praga, fueron derrotados
por las fuerzas imperiales. A consecuencia de ese desastre, su patria, Bohemia,
perdio la autonomia y fue convertida en provincia del imperio.
La
lucha entre los citados bandos que a continuacion se desencadenara tuvo por teatro
de operaciones tierras checas y alemanas. En la primera fase de la guerra la suerte
favorecio a las fuezas catolicas. En 1626, ante la ofensiva, los protestantes
debieron retroceder en desorden. Empero, cuando ya les amenazaba la desbandada,
fueron salvados de la catastrofe por tropas dinamarquesas integradas por protestantes
que acudieroan en ayuda de sus correligionarios. Gracias a esos refuerzos, la
situacion se invirtio. Ahora la iniciativa estaba en manos de los protestantes
. mas su ventaja fue de corta duracion, ya que aparecio en la escena una fuerza
totalmente nueva. El pudiente aristocrata aleman Alberto Wallesnstein armo a sus
propias expensas un poderosos ejercito, aliandose a las fuerzas imperiales catolicas.
A su vez los protestantes obtuvieron un nuevo aliado. En 1630 se les unio
el rey de Suecia , Gustavo Adolfo quien al frente de sus tropas logro una serie
de triunfos sobre los catolicos. Su victoria mas resonante y a la vez la ultima,
fue aquella del aòo 1632 en Lützen, donde el heroico monarca perdio
la vida. Empero, a pesar de las proezas de las armas suecas, la Liga Catolica
se impuso en toda la Alemania meridional. Tal exito se debia en gran parte a Wallenstein.
Mas, jefes militares envidiosos hicieron correr rumores que el estaba negociando
secretamente con los protestantes e intentaba pasarse a ellos. A raiz de eso,
Wallenstein fue proclamado traidor y asesinado por sus propios oficiales. Sin
embargo, es opinion generalizada de los historiadores que las acusaciones contra
el fueron falsas.
Volviendo al tema:
A estas alturas del conflicto, Francia
temerosa de que con el triunfo de Fernando III el linaje de los Habsburgo se volveria
mas poderoso que su propia dinastia de los borbones, intervino en la contienda
junto a los protestantes pese a que el pueblo frances era catolico. Mas, su intervencion
no cambio la suerte de la guerra, tan solo convencio a ambos bandos beligerantes
que ninguno de ellos tenia la posibilidad de lograr una victoroia decisiva y que
era preferible negociar. Fue asi que en 1648, en Westfalia se firmo un tratado
de paz. Segun el mismo los firmantes se comprometian que en adelante, en sus respectivos
paises habria tolerancia religiosa. Asimismo reconocieron la independencia de
Holanda y Suiza. Tal fue el fin de la sangrienta y devastadora Guerra de los Treinta
Aòos.
En cuanto al papel de los croatas, seòalaremos que unos
veinte mil de ellos lucharon en aquel conflicto en las filas de las fuerzas catolicas.
Participaron en todas las batallas y se distinguieron en Heidelberg (1623), Magdeburg
(1631), Lützen (1632), Nordlingen (1634) tomaron parte de la conquista de
Praga, Lipsia y Dresden. Tambien pelearon contra los franceses en la cuenca del
Rin. Mencionaremos que Juri Zrinski, nieto del heroe de Siget, fue comandante
de la caballeria de Wallenstein. Dos hijos de Juri, Nikolas y Pedro, asimismo,
lucharon en las filas catolicas y se distinguieron por su valentia.
Concluiremos
el relato con una curiosidad:
Terminada la contienda, cierto numero de soldados
croatas licenciados- gente cuyo unico oficio era la guerra- siguiendo el uso de
la epoca, ofrecieron sus servicios a la realeza de Francia que conociendo por
los informes de sus oficiales el valor de los croatas contra quienes habian luchado,
los acepto. Enrolados en el ejercito frances, el supremo comando galo formo con
ellos un regimiento de guardia montado denominado "Royal croate" (Real
Croata"). Los efectivos de dicha unidad militar obtuvieron uniformes nuevos,
pero conservaron su chal que envuelto alrededor del cuello les brindaba eficaz
proteccion contra tajos de sables enemigos. La citada prenda de vestir protectora
fue adoptada- en forma un tanto estilizada- como adormo primero por los franceses
y luego por toda la poblacion masculina del orbe, recordando con su denominacion
a sus inventores : Cravate (frances), corbata (castellano), Krawatte (aleman),
cravat (ingles) etc.
Fedor
Mazuranic, Breve Historia de la Nación croata,
Capitulo XXXIV
Contrarrestando
la centralizacion
Despues de la firma
en 1648 del tratado de paz de Westfalia que marcara el fin de la Guerra de los
Treinta Aòos, el poder de la Casa Habsburgo cuyos miembros desde 1438 se
sucedieran en el trono imperial aleman se vio drasticamente debilitado. Pues ,
dicho tratado confirmo definitivamente la division del imperio en dos fracciones,
protestante y catolica, y en algunos de los numerosos ducados y principados que
componian Alemania la autoridad del emperador se volvio tan solo nominal.
Por tal motivo, los Habsburgo se esforzaron por afirmar su posicion en los paises
nucleados alrededor de Austria y su capital Viena, es decir, en Bohemia, Hungria,
y Croacia. Su intencion era crear con ese nucleo un estado unitario a manera de
Francia. Para llevar a cabo ese proyecto, era necesario quitarles a Hungria y
Croacia sus atributos de reinos asociados, es decir abolir la dignidad virreinal
al palatino en Hungria y al ban en Croacia, asimismo suprimir sus respectivos
tradicionales parlamentos. Una vez cumplido con esos requisitos, las dos naciones
podrian ser transformadas en provincias austriacas sin autonomia ni privilegio
alguno.
Alentados por el antecedente de Bohemia a la que privaron de sus privilegios
de reino en 1620 a raiz de la derrota de los checos en la Montaòa Blanca
sin que hubiese reaccion de importancia de parte de los afectados, resolvieron
ejecutar su plan.
Comenzaron por trasladar a Viena las instituciones y los
establecimientos administrativos de Hungria y Croacia menoscabando de tal modo
la autonomia de los dos reinos. Sus pueblos no estaban en condiciones de defenderse
de esos atropellos debido a su desfavorable situacion militar y politica. Pues,
gran parte del territorio hungaro y croata se hallaba ocupado por los osmanlies
que ademas seguian incesantemente hostigando a ambas naciones.
Consecuentemente,
es natural que los pueblos de los nombrados paises se sintieran indignados y humillados.
Sus dirigentes manifestaron mas de una vez su descontento ante la corte vienesa
y las autoridades imperiales por el trato injusto que de ellas recibian. Sin embargo,
sus protestas no surtieron efecto y la tension crecia.
La medida la colmo
con su proceder el emperador y rey Leopoldo I de Habsburgo: las condiciones del
tratado de paz que en 1664 aceptara el monarca en Vashvar en Hungria luego del
brillante triunfo de su ejercito sobre los osmanlies en la batalla de san Gotardo
y de la victoria de las fuerzas conducidas por Pedro Zrinski en el combate de
Otoèac, causaron gran amargura entre los croatas y hungaros. Pues en Vashvar
fue establecido que los osmanlies retendrian todos los territorios croatas y hungaros
que habian conquistado antes del conflicto de 1664, ademas el Habsburgo se comprometio
a pagarles a los derrotados una sustancial suma en concepto de reparaciones.
En esa inaudita lenidad para con el enemigo vencido, no justificada por ninguna
consideacion estrategica, en Croacia y Hungria creian reconocer la intencion de
Viena de impedir a los dos reinos que recuperasen partes de sus antiguos dominios
volviendose, gracias a ellos, mas fuertes y en posicion mas favorable para oponerse
a la centralizacion.
La consecuencia fue que los descontentos en Croacia y
en Hungria se confabularon con el fin de romper los lazos con el Habsburgo y entronar
a un monarca que defendiera fielmente los intereses de sus respectivos paises.
Al frente de los conjurados se puso el ban de Croacia Nikola Zrinski. Entre los
hungaros la confabulacion la encabezo el palatino de Hungria Francisco Vesenlenyi.
Para poder lograr su proposito, los conjurados cuyo numero era relativamente chico,
debian buscar aliado fuera de los dominios de los Habsburgo. Decidieron solicitar
ayuda al rey de Francia, Luis XIV, conocido enemigo del emperador Leopoldo I
Las negociaciones pertinentes las llevo a cabo por medio del embajador frances
en Venecia, Katarina Frankopan, esposa de Pedro Zrinski, hermano del ban Nikola,
jefe de la conjura. Luis XIV- a quien los contemporaneos llamaban el "Rey
Sol"- prometio que en el momento preciso apoyaria militarmente a los confabulados
croatas y hungaros.